Reseña Histórica

Forjando futuro desde 1845
  • La gran historia delSeminario Conciliar.

    Sirviendo con honor a los valores católicos y republicanos de nuestro país desde mediados del siglo XIX.

    A lo largo de sus 172 años de vida, el Seminario Conciliar de Ancud ha contribuido a formar generaciones de alumnos íntegros que han engrandecido al país en diversas áreas profesionales y eclesiásticas. 

  • Fundado el 13 de Abril de 1845 por el primer Obispo de la Diócesis de Ancud, Monseñor Justo Donoso Vivanco, el Seminario Conciliar nació con el objetivo de formar nuevos sacerdotes, en respuesta a los jóvenes que manifestaban vocación para la vida eclesiástica, brindándoles con ello una sólida preparación y formación.

    Su nombre surgió del dictado “Seminario” que expresa el concepto de “Semillero” (sembrar en los jóvenes el amor a Dios) y el término “Conciliar“, en honor al Concilio de Trento, fraternizando así con los principios dogmáticos de la Iglesia Católica Apostólica y Romana.

    El Seminario ha sido construido con mucho “trabajo”, venciendo así numerosos problemas desde sus inicios. Gracias a la “fe” profesada en Cristo, la comunidad Seminarista ha mantenido a través de los años la entereza suficiente para continuar con su noble labor.

    • El Seminario será el semillero donde se formen los nuevos cristianos y cristianas que la sociedad necesita para transformar el mundo.

      Monseñor Justo Donoso Vivanco, Fundador.
  • Siendo un fiel testigo de la evolución republicana y social del país, el Seminario ha forjado generaciones que han servido al país en diversos cargos como: legisladores, servidores públicos, académicos, literatos, artistas y profesionales. Además muchos otros han obtenido importantes puestos en los tres poderes del Estado.

    Las clases iniciaron con tan sólo doce alumnos, estando en la dirección el fraile José María Bonazzi. A fines del siglo XIX fue construido un amplio edificio a un costado de la Catedral de Ancud luego del siniestro que afectó a la construcción original. Fue así como el colegio alcanzó un destacado nivel intelectual y académico gracias a las nuevas instalaciones que contaban con una biblioteca universal, laboratorios de física, química, cosmología y una estación meteorológica. Luego del terremoto de 1960 el edificio ya no se consideró seguro para la enseñanza. Gracias a los esfuerzos de Mons. Alejandro Durán, el embajador de Brasil y las respectivas autoridades de la zona, un nuevo edificio fue construido al costado de la Iglesia San Francisco, en calle Federico Errázuriz.

    El nuevo Seminario se adaptó a los cambios de la sociedad chilena acatando las modificaciones educacionales implementadas por los diferentes Gobiernos, optando así por un establecimiento de carácter mixto al lograr la integración de la mujer a las aulas. En 1989 se incorporaron las carreras Técnico Profesionales, contando hoy en día con una amplia gama de especialidades: Electricidad, Acuicultura, Alimentación Colectiva, Enfermería y Atención de Párvulos.

    En la actualidad continua con la misión de preparar a los alumnos con las herramientas necesarias para avanzar hacia el progreso, sin perder nuestra identidad y patrimonio cultural.

  • ¿Más detalles?

    Lee nuestra historia
    completa aquí.

  • ¿Quieres ver más imágenes históricas?